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lunes, 16 de mayo de 2011

¡Indignaos!... pero más a menudo.


(Imágenes: ¡Democracia real ya! ¿Toma la calle! y web sobre elecciones del ministerio del interior)

Hace tiempo que vengo detrás de hacer un miniarticulillo con algunas ideas sobre participación en manifestaciones, grandes concentraciones y sobre la participación en las elecciones de todo tipo, municipales, autonómicas, estatales y europeas, así que voy a aprovechar las manifestaciones del 15 de mayo y las futuras elecciones municipales y autonómicas. Además lo voy a enviar a mis conctactos a modo de spam, así me quito la espinita por partida doble.
Sobre las manifestaciones del 15 de mayo, olé por la gente que salió. No fuimos millones pero sí unos cuantos miles. Es un buen comienzo. Pero no nos quedemos en la alegría ni vivamos de las rentas de saber qué majos por habernos manifestado. Esto debe ser el principio. Y hay que comenzar a pensar alternativas de verdad. Está bien gritar y tocar los pitos (en todos los sentidos) para que sepan que estamos hartos y hartas, pero ahora toca ir pensando en cosas que hacer. Por ejemplo, si somos tantos los que salimos, unas buenas campañas de boicot hacia grandes compañías explotadoras no estarían mal. Hablo de campañas para reducir la dependencias a las petroleras, a empresas que inducen al consumismo, promocionar y usar el transporte público, ser más solidarios con los que tenemos cerca, etc. Si los miles de ciudadanos que salimos a la calle ejercemos nuestra presión como consumidores no consumiendo ciertos productos, creo que eso puede tener un buen impacto.

sábado, 16 de octubre de 2010

Y aquí en España, dormidos en los laureles...

(foto: El País)

Protestamos porque no queremos vivir peor que nuestros padres

Los estudiantes franceses explican por qué salen a la calle contra la reforma de las jubilaciones

ANTONIO JIMÉNEZ BARCA / París 15/10/2010
A un paso del Senado, donde se debate la polémica ley que amenaza con incendiar Francia, la que retrasa la jubilación de 60 a 62 años, un centenar de veinteañeros corta el tráfico de golpe, al lado del Jardín de Luxemburgo y comienza a gritar: "Sarko, estás acabado, la juventud ha llegado". Cerca de medio centenar de antidisturbios vigila de cerca con la porra y el escudo transparente en la mano. Uno de estos estudiantes es Benjamin Guerand-Pinet, de 22 años, cursa tercero de Derecho y se detiene a responder a una turista estadounidense que pregunta con curiosidad por qué un pelotón de jovencitos está en un tris de recibir un porrazo por una ley que regula algo tan remoto como su jubilación.

La libertad política implica la libertad de expresar la opinión política que uno tenga, oralmente o por escrito, y un respeto tolerante hacia cualquier otra opinión individual. Albert Einstein


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