
(Foto: La butaca)
Y volviendo al tema de los niños, solo comentar brevemente la película de Mark Herman “El niño con el pijama de rayas” basado en el libro de John Boyne y que (muy mal hecho por mi parte) no me he leído.
No voy a explicar de qué va porque para eso hay muchas webs interesantes donde se explica. Tampoco voy a revelar el final (solo decir que me temblaban las piernas cuando ha acabado y que he tardado un rato en levantarme). En mi opinión los actores actúan estupendamente (un 10 para la expresividad de los dos niños) y hacen que sea una fábula fantásticamente bien hecha, aunque sea un poco lenta en ciertos ratos (quizás para contrastarla con la pasión exploradora e inquieta del niño protagonista).
Tampoco voy a venir con el argumento de siempre de que hay que recordar el pasado, que no perdamos la memoria para que no vuelva a pasar… Cosas que uno piensa principalmente cuando ve películas de este tipo. Pero remitiéndome a mi entrada sobre los Girasoles ciegos, hay que saber que en la Alemania del 36 tampoco se pensó que eso pudiera pasar… Pero pasó.