(foto: El País)
Protestamos porque no queremos vivir peor que nuestros padres
Los estudiantes franceses explican por qué salen a la calle contra la reforma de las jubilaciones
ANTONIO JIMÉNEZ BARCA / París 15/10/2010
A un paso del Senado, donde se debate la polémica ley que amenaza con incendiar Francia, la que retrasa la jubilación de 60 a 62 años, un centenar de veinteañeros corta el tráfico de golpe, al lado del Jardín de Luxemburgo y comienza a gritar: "Sarko, estás acabado, la juventud ha llegado". Cerca de medio centenar de antidisturbios vigila de cerca con la porra y el escudo transparente en la mano. Uno de estos estudiantes es Benjamin Guerand-Pinet, de 22 años, cursa tercero de Derecho y se detiene a responder a una turista estadounidense que pregunta con curiosidad por qué un pelotón de jovencitos está en un tris de recibir un porrazo por una ley que regula algo tan remoto como su jubilación.
A un paso del Senado, donde se debate la polémica ley que amenaza con incendiar Francia, la que retrasa la jubilación de 60 a 62 años, un centenar de veinteañeros corta el tráfico de golpe, al lado del Jardín de Luxemburgo y comienza a gritar: "Sarko, estás acabado, la juventud ha llegado". Cerca de medio centenar de antidisturbios vigila de cerca con la porra y el escudo transparente en la mano. Uno de estos estudiantes es Benjamin Guerand-Pinet, de 22 años, cursa tercero de Derecho y se detiene a responder a una turista estadounidense que pregunta con curiosidad por qué un pelotón de jovencitos está en un tris de recibir un porrazo por una ley que regula algo tan remoto como su jubilación.